Recomendaciones clave para las empresas frente a episodios de altas temperaturas

Las empresas de Cataluña ya disponen de un nuevo protocolo de referencia para prevenir los efectos del calor en el ámbito laboral, especialmente frente al aumento de episodios de altas temperaturas. Este documento establece criterios claros, operativos y adaptables para anticipar riesgos y proteger la seguridad y la salud de las personas trabajadoras.

¿Qué aporta este protocolo a las empresas?

El protocolo considera el calor como un riesgo laboral estructural y facilita herramientas para planificar medidas preventivas antes de que se produzcan episodios críticos, evitando actuaciones improvisadas.

De forma práctica, define:

  • Qué medidas es necesario adoptar
  • Quien es responsable
  • Cuando es necesario activarlas

Todo ello con el objetivo de ofrecer una respuesta homogénea, proporcional y ajustada a cada actividad, especialmente en trabajos al aire libre o con elevada carga física.

Medidas preventivas principales

El documento pone el énfasis en la organización del trabajo como eje central de la prevención, con recomendaciones como:

  • Ajustar horarios para evitar las franjas de mayor riesgo térmico
  • Introducir pausas, relevos y rotaciones de tareas
  • Limitar el trabajo en solitario durante episodios de calor intenso

Estas medidas deben complementarse con:

  • Medidas técnicas: espacios de sombra, climatización, puntos de agua fresca
  • Equipamiento personal: ropa transpirable, protección solar, chalecos refrigerantes cuando sea viable
  • Formación e información: reconocimiento de los síntomas de estrés térmico y pautas de actuación claras

Actuación ante situaciones de emergencia

El protocolo subraya la importancia de disponer de procedimientos de actuación conocidos por toda la plantilla para detectar precozmente situaciones de estrés térmico o golpe de calor y activar una respuesta inmediata y coordinada, incluyendo la asistencia sanitaria cuando sea necesario.

Adaptable a cada empresa

Uno de los valores principales del protocolo es su capacidad de adaptación:

  • En la tipología de actividad
  • En el territorio
  • En las condiciones concretas de cada centro de trabajo

Esto permite a las empresas integrarlo fácilmente dentro de su evaluación de riesgos laborales y de sus protocolos internos de prevención.